Son las seis de una calurosa tarde de verano; casi recién dejé la playa. Estoy sola, haciendo dedo, con esa mínima cuota de temor que me mantiene alerta.Un auto se detiene. Baja una mujer y queda la puerta abierta, esperándome.
—¿Tá todo bien ahí?— le pregunto.
—Si, dale.
Entro, saludo al conductor, y a gatas logro mantener quieto mi corazón en el pecho cuando escucho cuatro voces masculinas que desde el asiento de atrás me saludan.
de la serie "On the road" (1)


