
—Abueee… Abuelita!!!! Miráaa ¡qué lindos zapatos!... y justo me combinan con la capa roja… ¿Puedo?
—Dejalos ahí, seguro te quedan chicos.
microtextos psuedoinfantiles (2)
narrativa de ficción, falsamente autobiográfica.

Nos levantamos tardísimo, todavía agotados por el viaje. Salimos del cuarto y empezamos a caminar, a tientas, por el pasillo gris. Íbamos adivinando los añejos muebles que, como enormes animales, nos acechaban en la naciente sombra del crepúsculo. Agarrados de la mano nos dejamos guiar por la multitud ruidosa que, en el comedor, hacía chistes acerca de nuestra prolongadísima siesta.